Datos en silos
Cada herramienta por su lado, y tú copiando y pegando entre ellas.
Ponemos agentes de IA a operar los procesos de tu negocio —dentro de tus reglas, con tu aprobación y todo trazable. Tú defines, ellos proponen lo mejor para ti, y decidís juntos.
Lo que frena a la mayoría de los negocios no es la tecnología — es perder el control.
Cada herramienta por su lado, y tú copiando y pegando entre ellas.
Horas en tareas repetitivas que la IA ya podría estar haciendo.
Automatizas algo y dejas de entender qué hace, ni por qué.
Con Demarchy, la IA hace el trabajo pesado — pero tú mandas. Defines las reglas, apruebas lo que importa y ves cada paso. Todo trazable y reversible. Sin caja negra, sin humo.
Casi todos te venden una caja negra: hace una tarea, no sabes cómo, y cruzas los dedos para que acierte. Nosotros montamos tu proceso con tus reglas — el sistema propone, tú decides, y aprende de lo que decides. Lo entiendes, mandas tú, y es tuyo.
Tú pones las reglas → Propone → Tú decides → Aprende
Le marcas tus reglas —“mínimo 3 años en el sector”, “un hueco en el CV no penaliza”, “el título suma, no descarta”— y lee cada candidato con ellas. Te da la lista ordenada y, en cada uno, por qué está donde está. No descarta a nadie: la lista corta la apruebas tú. Cuando un fichaje sale bien, se lo dices, y la próxima criba afina.
De una tarde de CVs a una lista corta y razonada en minutos.
Tus datos viven en seis sitios: el CRM, un par de Excels, la herramienta de anuncios, el banco… El sistema los reúne en un panel. Tú decides qué se mide y cómo se calcula —tu definición de “cliente activo”, tu forma de contar el margen— y cada cifra la puedes abrir y ver de dónde sale, hasta la fila original. No es un panel que te pide fiarte: es el tuyo, y lo compruebas.
El estado real del negocio de un vistazo. Sin copiar entre pestañas.
Le dices qué es para ti un buen cliente —sector, tamaño, la señal de que están listos para comprar—. Por cada contacto nuevo completa lo que falta, lo puntúa con ese criterio y te enseña por qué. Cuando una venta se cierra, aprende del patrón. El criterio no es de una plantilla: es el tuyo.
Tu equipo deja la puerta fría y se centra en los que compran.
Nuestros consultores llevan más de 10 años automatizando procesos y montando pipelines de datos y agénticos en entornos exigentes. No es teoría — es oficio.
30 minutos, gratis y sin compromiso. Nos cuentas tu mayor cuello de botella y te decimos —sin rodeos— dónde la IA te da más, y dónde no.
Nos cuentas tu proceso más doloroso y te damos un primer diagnóstico claro. Te llevas claridad, no un pitch.
Sí. Sin compromiso ni tarjeta. Si tiene sentido seguir, te proponemos un paso; si no, el diagnóstico es tuyo.
Solo lo que nos cuentes en la llamada. Nada de acceso a tus sistemas en esta fase. Confidencial.